y quiza sea la hora. Mañana o pasado o el año proximo.
Quiza seamos capaces de ver, de disfrutar un cierre de tarde como el mejor de cada uno de nuestros putos dias. La ciudad no se apiada de nosotros, por el contrario, nos somete y nos dice que la vida es esta y que si no nos gusta el desfiladero del barranco esta brilloso y encerado....
Heroicos sobrevivientes del cadalso vemos salirnos de nuestras propias necedades del futuro y de la vida ruin.
Mujeres que se acercan, bellas todas, escapandose por la parte posterior de su cintura la pequeña tira, casi siempre blanca de ropas interiores que dejan brillar imaginaciones de libidinosas retoricas eyaculables. Pechos pudientes rostros de finura y de caza altanera en la atalaya de mentes perversas.
Rostros opacos, sencillos, ojos brillantes, miradas agudas, narices filosas. Gemidos de placer en la noche del pasado y del futuro. Mesas de cafe redondas con cuerpos de mujeres penetrados por mi pene. Miradas en el limbo, en el silencio y la crueldad del pasado y del futuro.
La estambre trinufal de la flora, canjea el suspiro de la vida por un trago de ginebra tibia y austera.
El baño del bar con su puerta cerrada. Una felacion sobre mi de la mujer que bebia junto a mi mesa y estampaba el rouge de sus labios sobre el vaso.La mirada perdida fue suficiente, asi nos entendimos, el silencio quemante, la agonía de un orgasmo estampado en sus fauces.
Para cuando den las 6, ire a mi morada, a entregarme en el ensueño de mi mismo, mientras la ciudad se despierta meditabunda en esta mañana helada de julio.

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